Un mundo sin fin PDF

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Un mundo sin fin es una de las novelas más leídas de Ken Follett hoy en día pese haber sido publicada hace varios años. Este libro nunca pasa de moda y recrea una historia realmente conmovedora que no deja a nadie indiferente.

Son una ladronzuela (Gwenda), un matón (Ralph), un pequeño prodigio (Merthin, hermano mayor de Ralph) y una chavala que desea ser médico (Caris). Esa noche va a marcar indudablemente la evolución del resto de sus vidas: descubren en el bosque a un caballero (Sir Thomas), que tras matar a 2 hombres de la reina, sepulta en el bosque una carta con ayuda de Merthin, a quien le hace prometer que va a guardar el secreto y que solo va a ir a ese sitio cuando Thomas muera y le entregará la carta a un sacerdote. El resto de los pequeños no se enteran de esto, puesto que habían escapado.

Thomas, tras la lucha con los hombres de la reina, ingresa en el priorato con una herida grave que va a hacer que le cercenen el brazo. El padre de Merthin y Ralph, Sir Gerald, cae en desgracia una vez que su dinero fuera robado por Gwenda ( jamás van a saber quién les birló, mas tampoco ella a quién hurtó), y acaba como pensionista del priorato, con lo que la educación de sus hijos es decidida por el conde del sitio, llamado Roland, que destina a Ralph para ser escudero, al tiempo que Merthin, que había probado talento en hacerse mismo un arco mas no en de qué forma utilizarlo bien, es destinado a ser constructor.

Años después se descubre de qué manera son sus vidas de adultos. Caris ayuda a su padre, Edmund, con el comercio de la lana. Gwenda está enamorada de Wulfric, hijo de un próspero campesino, que de pequeño la maltrataba mas que de adulto es franco, valiente y esbelto. Ralph es escudero del conde Roland de Shiring, y está enamorado de la nuera de éste, L. Philippa, mujer del futuro conde William, hijo de Roland. Y Merthin es practicante de constructor bajo el profesor Elfric, faltándole solo 6 meses para finiquitar su aprendizaje.

A lo largo de la feria del vellón se generan múltiples incidentes de gran gravedad para los protagonistas. G., hija de Elfric, cautiva a Merthin y hace el amor con él; un tiempo después le hace pensar que está encinta de él y le solicita que se case con ella; mas el auténtico amor de Merthin, Caris, le hace saber que G. estaba realmente encinta de su viejo novio, y que pretendía casarse con Merthin para librarse del escándalo. Frente a la negativa de casarse con G., Elfric despide a Merthin antes que acabe la educación, con lo que el joven se transforma en un apestado social.

Entre tanto, Ralph se excede en el mercado con Annet, la hermosa prometida de Wulfric, y éste le parte la faz. Entre tanto, Joby, el padre de Gwenda, la vende a un condenado a cambio de una vaca. Por la mañana siguiente, Gwenda escapa de los condenadas asesinando a uno, mas el que la adquirió la persigue hasta Kingsbridge. Cuando Gwenda llega a Kingsbridge descubre que el puente de entrada a la urbe está lleno de gente que insulta y maltrata a una presunta hechicera que terminaba de ser condenada a muerte por el Prelados. En ese instante, Merthin se percata de que el puente no resistirá el peso de tanta gente, mas es demasiado tarde y cede, siendo tragado por las aguas del caudaloso río. La madre C. (priora de las monjas de Kingsbridge) y Caris se van a hacer cargo de las tareas de rescate y de la ayuda a los heridos. Gwenda es salvada por su hermano Philemon, que es novicio en el priorato de frailes de Kingsbridge. El conde Roland es salvado por Ralph, lo que resultará muy recomendable para sus ambiciones. Mas el priorato padece una horrible noticia: el prior Anthony, tío de Caris, está muerto ahogado.

Frente a las elecciones para nuevo prior es aspirante primordial el anciano viceprior Carlus, mas se termina retirando debido a un accidente provocado por el joven fraile Godwyn, sobrino de Anthony y primo de Caris. El conde Roland, por su lado, impone como aspirante a fray Murdo, un reverendo itinerante, gordito y pretencioso, que se hospeda en el priorato habitualmente. Por último, Godwyn impulsa ante todos la candidatura de Thomas, el viejo caballero; mas al tiempo maniobra contra él: Godwyn había descubierto que quien donó una aldea a fin de que Thomas entrara en el priorato fue la mismísima reina I., y utiliza esa información a fin de que fray Murdo desbanque a Thomas. Puesto que el aborrecible fray Murdo queda como único aspirante, y que además de esto sería una marioneta a cargo del conde, los frailes ven su única salvación presentando la candidatura del joven y también inteligente Godwyn, que gana unánimemente frente a la furia del conde Roland. Absolutamente nadie entiende que todo esto ha sido una trama planeada por el ambicioso Godwyn -con la ayuda de su leal cómplice Philemon- para salir escogido prior, supuestamente sin ser deseo suyo.

Gwenda acompaña a Wulfric, quien perdió a su familia en el accidente del puente, a su casa en Wigleigh. Allá le ayuda a cultivar las tierras de su padre hasta el momento en que llegue el nuevo señor de la aldea y le conceda oficialmente la propiedad de exactamente las mismas. Mas el nuevo señor resulta no ser otro que Ralph Fitzgerald, que se ve de este modo retribuido por el conde por haberle salvado la vida; Ralph se venga de Wulfric negándole heredar las tierras de su padre. Gwenda procura persuadir a Ralph de entregarle las tierras a Wulfric, y éste se compromete a hacerlo si le entrega su cuerpo a cambio, a lo que accede; mas, para su desolación, Ralph no cumple su parte. Annet rompe su compromiso con el ahora depauperado Wulfric, y Gwenda, que está encinta de Ralph, le persuade entonces para casarse con ella.

Entre tanto Merthin ha logrado pacientemente ser reconocido por todos como un profesor constructor de gran talento, y Godwyn le contrata a fin de que reconstruya el puente de la urbe, frente a los celos de Elfric. Merthin idea una técnica valiente para resguardar los cimientos del puente del embate del agua. Entre tanto, la feria del vellón de mil trescientos treinta y ocho resulta ser un descalabro para la urbe, y Godwyn despide a Merthin (a quien termina por ver como una amenaza a su autoridad, por el hecho de que es inteligente y tiene criterio propio), poniendo en su lugar al mediocre Elfric, que le resulta leal. Cuando Gwenda da a luz a un pequeño, Caris se da cuenta que el bebé se semeja a Ralph y deduce que el padre del pequeño no es Wulfric, si bien este último no se da cuenta. Mientras que, Ralph viola a Annet cuando está sola en el bosque, y Gwenda no descansa hasta el momento en que, con la ayuda de William y de su mujer Philippa (que odian a Ralph) entregan al joven señor al tribunal de Shiring; no obstante el conde, para eludir el escándalo del ahorcamiento de su protegido y salvador, le ayuda a escapar. Así como su asistente y cómplice A., Ralph empieza una vida de delincuente, asaltando, asesinando y robando a campesinos inermes, hasta el momento en que fray Thomas le atrapa con ayuda de múltiples hombres y de un Marthin aterrorizado por la fechorías cometidas por su hermano. En el último instante, el conde Roland le salva de la cárcel una vez más: el rey E. III ha prometido un absuelvo general a todo aquel que le acompañe en su campaña en Francia para demandar la corona francesa. Mientras Caris, para liberar a la urbe del yugo de Godwyn, asiste al rey para solicitar un fuero municipal. Godwyn, conchabado con Elfric, acusa en público a su prima de hechicera y organiza un juicio público contra ella; si bien en el juicio Caris se muestra inteligente y se burla de sus inculpadores, fray Murdo solicita que se le busque la señal del demonio y (que tiene una marca de nacimiento) se ve obligada a ingresar en el convento para salvar su vida, solo un día ya antes de su boda con Merthin. Éste, sin trabajo y sin Caris, se vivirá a Florencia.