El Señor de los Anillos PDF

Trilogía de El Señor de los Anillos

El Señor de los Anillos es una trilogía escrita por Tolkien que ha cautivado a medio mundo y que ha sido llevada al cine con gran éxito. Podemos dividir la historia en 3 secuencias que a su vez se dividen en varios libros. Nosotros exponemos a continuación un pequeño resumen de toda la historia, que pronto podrás descargar en formato PDF.

La comunidad del anillo

1Es el primero de los 3 volúmenes que forman la obra. Antecediendo las 2 unas partes de las que se halla formada La Comunidad del Anillo, Tolkien escribió un prólogo dedicado a los Hobbits, puesto que, como afirman las primeras palabras de la novela, les consideraba los primordiales protagonistas de ésta. Debido a la suma importancia que Tolkien le dio, tardó más de diez años en llenarlo y esto no ocurriría hasta un poco antes de la publicación de La Comunidad del Anillo.

Escribió la primera versión del prólogo entre los años mil novecientos treinta y ocho y mil novecientos treinta y nueve, muy poco tras empezar a componer la historia de El Señor de los Anillos, si bien esta versión era todavía muy pobre. A causa del desarrollo de la novela completa, el prólogo ensayó importantes cambios, existiendo múltiples versiones, de las que ciertas fueron publicadas por Christopher Tolkien en los libros El retorno de la Sombra y Los pueblos de la Tierra Media.

La obra empieza con la nueva de la celebración del 111º aniversario de Bilbo Bolsón en la Región. No obstante, para Bilbo, esta gran celebración tenía como motivo primordial su partida cara su último viaje, producto del deseo de acabar sus días en paz y calma. El mago Gandalf, amigo de Bilbo y quien estaba informado de la resolución del hobbit, asimismo asistió a la celebración. Tras el alegato pronunciado por Bilbo, éste se puso su anillo mágico y desapareció frente a los sorprendidos hobbits. Gandalf, que sabía bien lo que terminaba de hacer Bilbo, le halló en Bolsón Cerrado y allá tuvo una pequeña discusión con él, en tanto que se negaba a dejar el anillo así como el resto de la herencia a su sobrino Frodo; no obstante, el mago terminó convenciéndole y Bilbo por fin partió. Entonces, debido a las dudas que le estaba causando el anillo, Gandalf parte en pos de información sobre él, no sin ya antes informar a Frodo de que lo guarde y no lo toque.

Prácticamente veinte años después, Gandalf retorna a Bolsón Cerrado y le cuenta a Frodo lo que había descubierto sobre el Anillo: que se trataba del mismo que el Rey Isildur de Arnor le había arrebatado al Señor obscuro Sauron y que muchos años después había sido encontrado por la criatura Gollum tras haberse perdido en el río Anduin a lo largo del Desastre de los Campos Gladios. Los dos quedaron entonces en reunirse nuevamente en la aldea de Bree con el objetivo de llevar entonces el Anillo Único a Rivendel, donde los sabios decidirían sobre su destino. Así como su jardinero, Sam Gamyi, Frodo traza un plan para salir de la Región con el pretexto de irse a vivir a Los Gamos; mas el plan termina siendo descubierto por otros 2 amigos, Pippin y Merry, que deciden acompañarle asimismo.

Tras adentrarse en el Bosque Viejo con el objetivo de eludir los caminos, los hobbits son atrapados por el Viejo Hombre-Sauce, un ucorno, que les tiende una trampa; no obstante, son salvados por un enigmático personaje llamado Tom Bombadil. Tras pasar unos días en su casa, los hobbits parten nuevamente cara Bree, mas terminan perdidos debido a la bruma y llegan a las Quebradas de los Túmulos. Allá son capturados por los Tumularios, mas nuevamente, tras cantar Frodo una canción que Tom Bombadil le enseñó, éste asiste en su ayuda y les salva, dándoles unas armas tumularias a fin de que pudiesen defenderse en su viaje.

Accidentariamente, el hobbit se pone el Anillo y alarma de esta forma a los Nazgûl, los servidores de Sauron que le persiguen para arrebatárselo. Merced a un amigo de Gandalf, llamado Aragorn, y al hobbit Nob, consiguen salvarse cuando los Nazgûl atacan la posada esa noche. Al día después, acompañados por Aragorn, los hobbits parten cara Rivendel. En su parada en Amon Sûl, los Nazgûl les atacan nuevamente, esta vez hiriendo a Frodo de gravedad. Tras combatirles, consiguen escapar y llegar cerca del paso de Bruinen, donde se hallan con Glorfindel, un elfo de la casa de Elrond, que les acompaña hasta Rivendel. Nuevamente perseguidos, Glorfindel ordena a su caballo Asfaloth que se adelante llevando a Frodo montado y, al llegar al río, los Nazgûl son arrastrados por su corriente merced al poder de Rivendel.

Días después, Frodo despertó ante Gandalf en Rivendel y éste le contó lo ocurrido con los Nazgûl y como unos elfos le habían llevado hasta Elrond y se ocupó de su sanación. Entonces le notificó sobre la celebración de un concilio al que asistirían representantes de los diferentes pueblos de la Tierra Media y donde tratarían lo ocurrido y el tema del Anillo. En él, Gandalf descubrió la traición de Saruman, a quien fue a solicitar consejo y le retuvo preso en Isengard, y tras decidir que el Anillo había de ser destruido en los fuegos de Orodruin, Frodo se ofreció a llevarlo hasta allá. Sam, que pese a no estar convidado al Concilio había escuchado todo a ocultas, se ofreció para acompañar a su amo y Elrond decidiría después que Gandalf, Aragorn, Merry, Pippin, un enano llamado Gimli, el príncipe Legolas de los elfos del Bosque Negro y el heredero a la senescalía de Gondor, Boromir, le acompañarían asimismo, formando la que fue llamada la Comunidad del Anillo.

Un par de meses después, la Comunidad empezó el viaje. Pasando por Acebeda (la vieja Eregion), llegaron hasta las Montañas Nubosas y decidieron cruzarlas por el Caradhras, en tanto que cuanto más se acercaran al paso de Rohan, más cerca estarían de Isengard y de ser capturados por Saruman. No obstante, frente a la posible muerte de los hobbits debido al mal tiempo de la montaña, la Comunidad se vio obligada a entregar la vuelta y a atravesar las montañas por las minas de Moria. A lo largo del paseo cara allá, la Comunidad fue atacada por los lobos de Sauron, mas lograron rechazarlos y llegar hasta la Puerta Oeste de Moria. Allá fueron atacados por el guardián del agua, un monstruo similar a un kraken que se había asentado en un lago próximo a la puerta y que les encerró en las minas. Poco después llegaron a la Cámara de Mazarbul, donde estaba el sepulcro de Balin, el señor de Moria, y donde Gandalf halló un libro en el que un enano relataba los sucesos ocurridos en las minas y como el pueblo había sido aniquilado por los orcos. Entonces empezaron a oírse tambores y aparecieron abundantes orcos. Tras derrotar a varios, la Comunidad consiguió escapar y llegar hasta el puente de Khazad Dûm. Allá un nuevo contrincante más poderoso apareció, un balrog, al que Gandalf se encaró y consiguió lanzar por el puente; no obstante, mientras que caía, el balrog cogió al mago con su látigo y le arrastró con él cara el abismo.

Entristecidos por la muerte de Gandalf, los miembros de la Comunidad llegaron al bosque de Lothlórien, donde el elfo Haldir y sus hermanos les dieron cobijo y les condujeron hasta Celeborn y Galadriel, los señores del bosque. Tras pasar un mes descansando allá, la Comunidad partió en 3 barcas élficas siguiendo el curso del río Anduin. En Sarn Gebir fueron alcanzados por los orcos que Saruman creó en Isengard, mas consiguieron sortearlos cruzando a la otra ribera del río. Al llegar a los prados de Parth Galen, a los pies del Amon Hen, Frodo se separó de el resto para meditar sobre si proseguía solo el paseo cara Mordor, puesto que no deseaba poner en riesgo a sus amigos. Boromir, que llevaba tiempo deseando el Anillo, le prosiguió y le trató de persuadir a fin de que no destrozara el Anillo y lo llevase a su urbe, Minas Tirith, a fin de que fuera utilizado en la defensa contra Sauron. Frente a la negativa del hobbit, Boromir procuró quitarle el Anillo y Frodo se lo puso para huir de él. Entonces Boromir se dio cuenta de lo que había hecho y retornó al lado del resto de la Comunidad para contárselo. Todos salieron en pos de Frodo y Aragorn ordenó a Boromir que prosiguiera a Merry y a Pippin para resguardarlos, mientras que proseguía a Sam. No obstante, Sam halló a Frodo a riberas del río y partió con él en entre las barcas antes que Aragorn les encontrase.

Las dos torres

2Es el segundo de los 3 volúmenes. Tras la escapada de Frodo y Sam en Parth Galen, Boromir muere a manos de los Uruk-hai mientras que resguardaba a Merry y Pippin, los que son apresados por los sirvientes de Saruman. Aragorn, Legolas y Gimli deciden entonces perseguirles con la intención de salvar a los 2 hobbits.

Desde ese instante, la narración se divide en múltiples partes: por una parte, la prosecución de los 3 cazadores y por otro, las peripecias de Merry y Pippin a cargo de los Orcos. En la primera, los 3 cazadores se hallan con el Éored Rohirrim de Éomer, Mariscal del Reino de Rohan, quien les notifica sobre la Batalla en los Lindes de Fangorn en donde, supuestamente, habrían fallecido los 2 Hobbits. Esta parte acaba cuando Aragorn descubre huellas, en el campo de batalla, que los llevan a internarse en el Bosque de Fangorn y a rencontrarse con Gandalf.

En la otra, Merry y Pippin van dejando señales a fin de que los cazadores los salven, pensando en ardides para escapar, padeciendo la tortura y el cansancio. Al final, los Hobbits logran escaparse en la mitad de la batalla y cobijarse en el bosque de Fangorn, donde se hallan con Bárbol, un Ent. Éste los lleva al interior del bosque a su casa (en el momento en que descubre que no se trata de Orcos),ayudándolos a restituirse de las fatigas y enterándose de las noticias del planeta exterior. Al otro día, el Ent convoca a una reunión de sus congéneres para acotar lo que van a hacer frente al riesgo que representa Saruman para Rohan y por lo tanto a Gondor y al Oeste.

Después del rencuentro con Gandalf, los 3 cazadores más el mago se dirigen a Edoras, en donde liberan a Théoden de la repercusión maligna que ejercitaba el Mago de Isengard mediante su sirviente Gríma. En frente de la inminencia del ataque de Saruman, Gandalf recomienda al Rey de Rohan replegarse al Abismo de Helm para proteger mejor el territorio, cosa que de este modo hacen. Mientras que preparan el repliegue, el mago se marcha de Meduseld con la pretensión de continuar una estrategia prefijada para derrotar a su contrincante. En esta parte, se genera la Batalla del Abismo de Helm en donde las fuerzas combinadas de Rohirrim y Ucornos, tras la oportuna llegada de Gandalf con Rohirrim del Folde Oeste, derrotan por completo al ejército de la Mano Blanca.

Estas historias convergen en los últimos 4 episodios, del libro III: tras la batalla, una comitiva integrada por Théoden, Gandalf, Aragorn, Légolas, Gimli, Éomer y treinta caballeros, parten cara Isengard. Al llegar son recibidos, para sorpresa de todos (menos de Gandalf) por Merry y Pippin, que están sentados en los restos de las Puertas de Isengard. Los hobbits gozan de un segundo desayuno mientras que cuentan a sus amigos todas y cada una de las experiencias vividas desde su separación, y narran como los Ents derrotaron a Saruman y destrozaron Isengard.

Después, se dirigen a Orthanc para sostener un diálogo con el Mago B., que quedó atrapado en la torre. La pretensión de Gandalf era darle otra ocasión a Saruman a fin de que se desdijera de sus actos y los ayudase a vencer a Sauron. Mas se niega y entonces deciden dejarle en custodia de Bárbol y encerrado en Orthanc. Anterior a ello, Gríma lanza un objeto que Gandalf se apura a guardar entre sus ropas, quitándoselo a Pippin.

Pippin, intrigado y curioso con el objeto que Gandalf guardaba celosamente, y aprovechando que todos dormían en el campamento de Dol Baran, toma el objeto y sin saber que se trataba de la Palantir de Orthanc, lo mira quedando atrapado por la mirada de Sauron, pues este estaba comunicado con Barad-dûr. Tras tener terribles visiones, de manera involuntaria el hobbit revela a Sauron la estrategia de Gandalf. Esta poco afortunada acción fuerza al mago a llevar a Pippin a Minas Tirith, capital del Reino de Gondor, para ponerlo a salvo del «Señor oscuro» y para preparar la defensa de la urbe frente a la precipitación de los sucesos.

Tras su separación del resto de la Compañía, Frodo y Sam emprenden el paseo cara Mordor por las Emyn Muil. Tras múltiples días deambulando en pos de caminos que les dejaran descender cara el este, se hallan con Gollum, que había estado siguiéndolos desde Moria. Frodo termina logrando, primero bajo amenazas y después con razonamientos contundentes, que la criatura les guíe cara Mordor.

Tras salir de Emyn Muil y atravesar la Ciénaga de los Fallecidos, llegan hasta la Puerta Negra. No obstante, la gran cantidad de contrincantes custodiándola les imposibilita entrar en Mordor por ella y, por consejo de Gollum, los viajantes deciden tomar paseo cara el paso de Cirith Ungol, que se suponía menos observado por Sauron.

En Ithilien, y debido a un desatiendo de Sam, que no había apagado el fuego utilizado para hacer el alimento, Faramir y un conjunto de montaraces los capturan y ponen bajo custodia, mientras que libraban una reyerta con las tropas del Harad. Gollum, que había escapado cuando Frodo y Sam son descubiertos por los montaraces, termina siendo capturado asimismo frente a los ojos de Frodo, hecho que hace que la criatura se sienta defraudada y traicionada por su «amo», desatando de este modo, que vuelva a aparecer su personalidad ofuscada con el Anillo. Al descubrir Faramir la existencia del objeto, y por consiguiente, el motivo del viaje, empieza a debatirse en contradicciones sobre qué hacer con él, si bien por último y contra las leyes de su reino, el capitán deja libre a los hobbits a fin de que sigan su marcha.

En el val del Morgul, Gollum desaparece múltiples veces, planificando su traición y yendo a hurtadillas a preparar el terreno. Tras llegar al desfiladero de Cirith Ungol y ver la salida de las tropas del Rey Hechicero, que marchaban cara Minas Tirith, los viajantes parten por la «escalera recta» cara Mordor. Tras ascender, entran en Torech Ungol, donde Gollum vuelve a desaparecer para alertar a Ella-Laraña, una araña gigante, sobre la presencia de los hobbits. Estos son atacados justo cuando descubren una salida; Frodo es picado por la araña y entra en un estado de inconsciencia que se semeja a la muerte, que no llega a acontecer merced a la intervención de Sam, que lucha contra la araña y la fuerza a huir, malherida.

Sam, al ver a su amo supuestamente fallecido, decide seguir con la misión solo y tras tomar el Anillo Único, emprende el paseo cara el Morgai; mas solo había recorrido unos metros cuando ve que el cuerpo inerte de Frodo es llevado por unos Orcos. A Dios gracias, Sam les oye comentar entre sí que Frodo no ha muerto, sino más bien solo inmovilizado por el veneno de la araña. Escondo por el Anillo, el hobbit marcha cara la Torre de Cirith Ungol para salvar a su amo.

El retorno del rey

3El retorno del Rey es el tercero de los 3 volúmenes. El volumen asimismo está subdividido por su parte en 2 partes. Gandalf y Pippin cabalgan cara Minas Tirith a lomos de Sombragrís y, tras múltiples días de viaje, llegan a la urbe y se presentan frente al senescal Denethor. Pippin le cuenta los acontencimientos ocurridos en Parth Galen, incluyendo la muerte de su hijo, y termina ofreciéndole sus servicios como pago por la deuda de gratitud cara Boromir.

Mientras, en paseo a Edoras, Aragorn y el rey Théoden se hallan cerca de los Pasos del Isen con Halbarad, Elladan, Elrohir y una compañía de montaraces del norte, que le transmiten al dúnadan el consejo de Galadriel y, junto a ellos, decide tomar el Camino de los Fallecidos, por donde pueden llegar al sur de Gondor y de esta forma procurar detener a los corsarios de Umbar, que, habiendo tomado la urbe y puerto de Pelargir, se disponían a mandar una flota de apoyo al Rey Hechicero. Legolas y Gimli asimismo parten con Aragorn cara el camino y allá convocan a los fallecidos de El Sagrario a fin de que éstos, que debían cumplir con un juramento hecho a Isildur anteriormente para librarse de su maldición, les acompañasen en su lucha contra los corsarios.

Al quinto día de estancia de Gandalf y Pippin en Minas Tirith, una sombra compacta esconde la luz del sol y da inicio el lugar de la urbe por la parte del ejército del Rey Hechicero. Faramir es obligado a retirarse de su puesto en el Rammas Echor y escapa cara la urbe, donde notifica a Gandalf sobre Frodo y el paseo que ha tomado para entrar en Mordor. Denethor, que empieza a enseñar síntomas de insensatez, manda a su hijo de regreso al Rammas Echor en una misión imposible para procurar detener al enemigo; la misión fracasa y Faramir retorna gravemente herido por el Hálito Negro de los Nazgûl, hecho que acaba por aloquecer a Denethor, quien decide llevar su cuerpo a la Casa Mortuoria de los Senescales en Rath Dínen con la pretensión de que los dos fuesen quemados en una pira funeraria. Pippin, tras presenciar el ataque de insensatez de Denethor, asiste en pos de Gandalf. Mientras, los ejércitos del Rey Hechicero acaban de asediar la urbe y lanzan un ataque contra la Gran Puerta de Minas Tirith, que es derruida con la ayuda de un enorme ariete llamado Grond. Entonces el Rey Hechicero entra en la urbe y Gandalf, que dirigía la resistencia, sale a su encuentro, enfrentándose frente a frente con el Nazgûl.

En Rohan, Théoden reúne a sus tropas en un sitio conocido como El Sagrario. A lo largo de la cena, el rey recibe la visita de Hirgon, un emisario del senescal Denethor que le trae la flecha roja, una señal por la que Gondor demandaba ayuda a Rohan ante casos de necesidad. Esto, así como la compacta nube negra mandada desde Mordor y que cubrió toda la zona del sur del río Anduin, apuró la movilización del ejército de Rohan y 6 mil lanceros se dispusieron a partir cara Minas tirith. Merry es liberado de los servicios al rey Théoden debido a que su tamaño les supondría un inconveniente en el momento de hallar un caballo veloz para él y sería un incordio para cualquier caballista que lo llevase en su grupa. Cuando el ejército partía, un caballista que se hace llamar Dernhelm, tomó a Merry y lo montó con él, ocultándole entre los ropajes. El ejército se vio obligado a campar en el Bosque de Drúadan, puesto que conforme los batidores, ciertas millas más adelante les aguardaba un ejército de orcos. Merced a la ayuda de Ghân-buri-Ghân, jefe de la raza drúedain que habitaba en tal bosque, los rohirrim tomaron un paseo alterno y, al sexto día de procesión, llegaron al Rammas Echor. Théoden dispuso las tropas y se lanzó al ataque, justo en el instante en el que el Rey Hechicero penetraba en Minas Tirith.

Fue entonces cuando empezó la batalla de los Campos del Pelennor. Los rohirrim hicieron recular al oponente y los hombres de Gondor rompieron el lugar, saliendo a combatir a campo abierto. A lo largo de la batalla, el Rey Hechicero ataca a Théoden y su caballo, Crinblanca, se amedrenta y voltea a su caballista, cayendo sobre él. Sin embargo, cuando el Nazgûl se disponía a rematar al rey, Dernhelm se interpone entre ellos y revela su auténtica identidad, Éowyn, la sobrina del rey y hermana de Éomer. Merry, que estaba observando la escena, toma su espada y le da al Nazgûl una estocada en el ligamento, mientras que Éowyn, con un brazo malherido, descarga un golpe con su espada sobre el yelmo del Rey Hechicero, quien muere. Es entonces cuando llegan a Harlond los navíos de los corsarios y los orcos ven sorprendidos como bajan de ellos Aragorn, Legolas y Gimli, acompañados de cientos y cientos de hombres del sur de Gondor que se aúnan a la batalla y logran la victoria.

Gandalf, quien había sido alertado por Pippin, vuelve al sexto círculo de Minas Tirith a lo largo de la batalla con para intentar detener a Denethor. Al llegar a Rath Dínen se traba en lucha con el enloquecido senescal y consigue salvar al moribundo Faramir, más no a Denethor que muere en la pira.

Finalizada la batalla, los capitanes de los ejércitos deciden, por idea de Gandalf, desviar la atención de Sauron a fin de que Frodo pueda cumplir su misión y, con las fuerzas que les quedan, se dirigen cara la Puerta Negra. Una vez allá y tras negarse a las condiciones de Sauron, se comienza la batalla.

Debido a la ansía que despertó entre ellos la cota de malla de mithril de Frodo, los orcos de Cirith Ungol terminaron matándose entre ellos, facilitando de esta manera el rescate de su amo por la parte de Sam. Disfrazados con ropajes de Orcos, los hobbits emprenden el viaje cara el Orodruin, a lo largo del como son incorporados a una tropa de orcos, si bien poco después consiguen huir.

Tras un par de días de marcha y tras haberse deshecho de todo peso inútil, llegan a los pies del Monte del Destino. Al filo del agotamiento, Sam empieza a escalar la montaña cargado con el cuerpo prácticamente exánime de su amo, debido al agotamiento producido por el Anillo. Pasada la mitad del camino, son atacados por Gollum y mientras que Sam se hace cargo de él, Frodo sigue ascendiendo; mas Sam es inútil de matar a la criatura y le deja irse cuesta abajo. Sam va entonces en pos de Frodo y llega a los Sammath Naur, donde le halla al filo de la Fisura del Destino. No obstante, el Anillo acaba de apoderarse de la voluntad de Frodo y, tras negarse a lanzarlo a la lava, se lo pone. En ese instante resurge Gollum, que deja medio inconsciente a Sam y lucha contra un invisible Frodo, arrancándole de un bocado el anular de la mano, con el Anillo en él. Tal es la alegría de Gollum por haber recuperado su tesoro que, sin percatarse, se cae por la fisura, muriendo y destruyéndose de esta forma el Anillo. Sauron es derrotado al fin, así como sus obras, y el Orodruin revienta en llamas, consumiendo en el aire a los Nazgûl, que en esos instantes se dirigían allá por el Anillo.

Días después, Sam y Frodo despiertan en Ithilien. Habían sido salvados de las laderas del Orodruin por Gwaihir y 2 águilas más que fueron conducidas por Gandalf hasta el sitio. Tras recobrarse físicamente, se dirigieron a Minas Tirith, donde asistieron como héroes a la coronación de Aragorn y a la unión de éste con Arwen, la hija de Elrond. Éomer se transformó en el nuevo rey de Rohan, y su hermana Éowyn se casó con Faramir, que fue nombrado senescal.

Tras asistir al entierro del Rey Théoden en Edoras, los miembros de la Compañía pusieron con rumbo a Rivendel y a lo largo del viaje fueron tomando caminos diferentes. En su paso por Orthanc, Bárbol les notificó que había dejado escapar a Saruman, a quien después hallaron en las Tierras Brunas al lado de Lengua de Víbora, y los dos se negaron a percibir ayuda. Una vez en Rivendel, Frodo se rencontró con Bilbo, que le entregó el Libro Colorado de la Frontera del Oeste a fin de que lo siguiera, escribiendo sobre sus aventuras. Un mes después, los 4 hobbits y Gandalf comenzaron el paseo de regreso cara la Región, si bien el mago solo les acompañó hasta el Bosque Viejo y entonces se fue para visitar a Tom Bombadil.

Al llegar a la Región, los hobbits la hallaron tomada por dunlendinos que proseguían las órdenes de Saruman. No obstante, Frodo, Sam, Merry y Pippin, con ayuda de otros hobbits, terminan derrotando a los invasores en lo que se conoció como la Batalla de Delagua. En Hobbiton, hallan a Saruman y a Dentera, y éste último, fatigado de las vejaciones del primero, le da muerte, siendo por su parte fallecido a flechazos por los hobbits. Tras ello, empieza el llamado Saneamiento de la Región, donde tuvo sitio la reconstrucción de la Región.

Un año después y como había sido previsto en Rivendel, Frodo, acompañado por Sam, se halla en el Bosque Cerrado con Gandalf, Elrond, Galadriel, Bilbo y una comitiva de Elfos y juntos viajan cara los Puertos Grises. Allá, los aguardaban Círdan, Merry y Pippin y tras una dolorosa despedida, Frodo, Bilbo, Elrond, Gandalf, Galadriel y los elfos parten en un navío cara las Tierras Imperecederas.

Además de toda la historia, este libro PDF incluye el apéndice oficial y varias notas del autor.